Seguro que se te ha quedado grabado el lema de los anuncios típicos de Danone:

  • Actimel: “ayuda a tus defensas”.
  • Activia: “mejora el tránsito intestinal”
  • Danacol: “reduce el colesterol”
  • Densia: “ayuda a tu densidad ósea”

Le ha faltado aquello de “en caso de duda consulte a su farmacéutico”, en serio ¿son yogures o medicamentos?

¿Actimel ayuda a tus defensas con sus L Casei?

En el caso del Actimel, todos sabemos que tiene millones de L. Casei Inmunitas, aunque no sepamos lo que son exactamente. Esto me recuerda a aquel anuncio del coche “Polo, con Ziritione; en el que recurrieron una conocida táctica de marketing -el naming– que consiste en inventar una palabra que no existe y asociarla al producto promocionado. Así, Volkswagen nos hizo creer que el Ziritione era algo innovador incluido en el nuevo Polo, cuando ni ellos sabían bien lo que era (por lo visto era algo que había en la pintura).

Lo que se nos queda en mente con respecto al Actimel es que mejora las defensas porque tiene L. Casei. Y esta es una afirmación falsa, al menos según la información que tenemos actualmente. A diferencia del Ziritione, las L. Casei (Lactobacillus Casei) son bacterias que sí existen y se encuentran de forma natural en la boca y el intestino humano. Pero no está oficialmente reconocido que estas bacterias “ayuden a las defensas”.

Lo que sí contiene el Actimel y por ello Danone puede afirmar que mejora el sistema inmunitario es la vitamina B6, si te fijas bien en los paquetes de Actimel lo indican con un asterisco, mientras que no dice nada de los supuestos beneficios de la famosa bacteria. Y casualmente la vitamina B6 puede encontrarse en muchos otros alimentos en una mayor proporción, sin ir más lejos un simple plátano tiene 3 veces más vitamina B6 que un Actimel, así que si un Actimel ayuda a las defensas, un plátano debe hacernos inmortales.

el timo del actimel

Y me viene otro caso de naming a la memoria, el de la bebida energética ficticia Brawndo y sus electrolitos en la comedia distópica “Idiocracia” (en un futuro lejano, la humanidad ha involucionado y acaba regando los cultivos con esa bebida porque piensan que es mejor que el agua, aún cuando las plantas no crecen):

  • Brawndo tiene lo que quieren las plantas (electrolitos). El agua es “para el váter”
  • Actimel ayuda a tus defensas porque tiene L casei.

Y ¿qué pasa entonces con los dichosos L Casei? Pues son igual de útiles y efectivos que el zirictione o los electrolitos, o sea una mierda pinchá en un palo. Danone tiene la patente de la bacteria L Casei, y como suena muy científica e innovadora la utiliza para hacer publicidad engañosa, atribuyéndole falsos beneficios y poniéndole un precio astronómico a ver si cuela. Y bien que cuela. Esto es solo un ejemplo de la manera en que nos hacen creer que debemos comprar y comer cosas especialmente formuladas para mejorar nuestra salud, cuando ni siquiera es cierto que mejoren más la salud que productos simples y naturales.

La industria alimentaria ha ido evolucionando hacia la facilidad, con el objetivo de vender lo máximo posible con el mínimo esfuerzo productor. Ha creado versiones más apetecibles de la comida, saturándola de componentes deseables, o incluso nocivos pero imperceptibles, con la idea de producir más, vender más y a menor costo. Así es como hemos ido diseñando estímulos supernormales comestibles.

Pero recientemente hemos empezado a preocuparnos por la artificialidad de lo que comemos y el impacto que tiene en nuestro cuerpo. Entonces se ha abierto un nuevo mercado que abastecer, el de la gente que quiere comer sano pero no quiere complicarse la vida ni buscar demasiado. Es por esto que la nueva moda en la industria alimentaria es rentabilizar la preocupación por la salud. Esta tendencia supone un parche compensatorio para regresar a lo natural pero manteniendo la artificialidad de nuestro sistema. Aunque seguimos picando el anzuelo con los estímulos supernormales alimentarios, sabemos que hacemos mal y que debemos cuidarnos. Así que nos lo ponen fácil: fabrican productos con componentes supuestamente beneficiosos para la salud para que paguemos por la tranquilidad de creernos saludables.

la nueva moda en la industria alimentaria es rentabilizar la preocupación por la salud - tuitear esta frase    

Actimel es sin duda el producto más polémico de la marca, pero de cerca le siguen otros. Con ellos abarcan más o menos toda la población: Danacol y Densia para los mayores, y Activia un poco para todo el mundo.. ¿quién no sufre de vez en cuando de mal tránsito intestinal? Podemos decir que Danone se lo monta bien para vender yogures a diestro y siniestro como si fuera un doctor prescribiendo medicamentos. Siento atacar solo a esta empresa cuando hay muchas otras que hacen lo mismo, pero bueno hoy les ha tocado a ellos, espero que no me odien por este post. Expongo la verdad para tratar de desmitificar los falsos beneficios de esta ola de productos pseudo saludables.

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